Por: Veronica Omaña Cruz
Esta noche es fría, Oaxaca me
pinta colores diferentes cada mañana y por la noche los resalta
Circula el aire fresco a mí
alrededor, las partículas de polvo son imperceptibles a mis ojos pero sé que están
ahí.
Las luces del Fortín me inspiran
para querer salir de casa y explorar los misterios que oculta esta vida
Es ahora cuando recuerdo cómo se
siente mi cuerpo cada noche que tomo la bicicleta y salgo rumbo a la clase de
baile
Mi piernas cansadas por el ajetreo
del día retoman fuerza con cada pedaleada, mi cabello se revuelve con el aire
frio y revitalizante que la velocidad provoca.
Mis manos son mas firmes, en
pocas ocasiones titubeo, soy mas valiente y segura de mí, observo casas, iglesias
y negocios pasando rápido ante ms ojos, me maravilla esta libertad
Siempre he pensado que soy libre,
que puedo hacer lo que yo quiera, pero jamás me había enamorado tanto de mí, como
ahora que Oaxaca quita el velo de mis ojos e inyecta mi sangre con la vida de
sus colores, personas, olores, sabores y por supuesto, dolores.
La música suena alto en mis oídos,
avanzo por las calles extasiada por darme la oportunidad de conocerme, de
disfrutar de mis habilidades y torpezas
En clase de baile, soy feliz,
rio, aprendo e intento dejarme llevar por el ritmo de la música, música atrevida
y complicada en cada paso, mujeres y hombres que llegamos a ese espacio hemos
confesado que la vida no sería la misma sin esas horas de baile
Ruedo entre los brazos de
diferentes compañeros para aprender varios ritmos y diferenciar el compas de
cada uno, siento sus manos temblorosas en mi cintura, pero en ocasiones llego a
ti…
Si, a tus brazos firmes, a tus
manos fuertes y tus pasos seguros, llego a tu sonrisa, bromas y acercamientos
que solo duran unos minutos pues nuevamente hay que cambiar de pareja
Es contigo con quien siento que
no tropiezo, tu cadencia no tiene comparación, noto que todas somos felices a
tu lado y eso me agrada, me encanta que las mujeres te tengan confianza, me
deslumbra que las hagas reír, me embelesa que sea yo con quien quieres estar.
Lo sé, todos y todas lo han notado,
reímos como tontos, danzo en las nubes a tu lado, caminamos por las calles extasiados
y sin poder controlar la risa.
En el cambio de pareja te observo
de reojo y siento tu mirada sobre mis hombros, mis amigos me abrazan y tú dejas
de mirar, cantas al mundo que tienes dueña y que soy yo, no puedo evitar
emocionarme.
Al salir de la clase armamos planes
para seguir hasta la madrugada con la fiesta, el centro histórico de Oaxaca, el
clima, las personas y el ambiente hace de cada noche un verdadero disfrute.
Cansada de caminar y reír,
emprendo mi camino de regreso a casa, observo tus ojos y percibo el sentimiento
que apenas crece en ti y en mí, me despido prometiendo regresar en unas horas
pues ya son las dos de la mañana y un nuevo día ya nos saluda.
Sí, me gustas, me gusta que sea
yo quien despierte sensaciones en ti, me gusta que te preocupes, me gusta cómo
me haces reír por horas, me gusta tu cercanía.
Pero, SI hay un pero…
Tendrás que saber que me ilumina
tener un lector fiel que siempre sabe lo que siento, tendrás que saber que
tengo un amor anticuado que está por encima incluso de las otras dos personas, tendrás
que saber que él es importante en mi vida, que yo sería muy infeliz si él se
alejara de mi.
Esta última semana ha sido
divertida, muy divertida, Gracias
Gracias, pero si quieres ocupar
un espacio más grande en mi vida tendrías que comenzar por leer lo que escribo,
tendrías que aprender a escucharme, tendrás que saber que no me impresionan tus
historias y tendrás que buscar un refugio seguro para tu corazón pues la vida a
mi lado no es sencilla.
Justo así, como esta noche es fría
y el viento sopla en mi bello Oaxaca, así soy yo, en ocasiones soplo tibio, caliente
o helado, no hay nada que determine una u otra posibilidad, no lograras
encontrar pistas de lo que siento, doy pruebas falsas, cariños arreglados,
risas pedidas a gritos, pero nunca nada es seguro conmigo.
Es por eso que esta noche escribo
algo que se que no leerás y en lugar de
ir a la clase de baile, esta noche me quedo a sentir el aire que se filtra por
puertas y ventanas.
Hoy escribo, un poco sobre
Oaxaca, el aire, el ambiente y sobre ti.
Mañana posiblemente escribiré sobre
el recuerdo de esta semana.








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